LOS BENEFICIOS DE CONVIVIR CON UN PERRO

Son muchos los que dudan en convivir o no con un perro. Muchas veces esas dudas son causadas por la responsabilidad que ello conlleva pero, como en todo, debemos valorar las cosas buenas y menos buenas.

Cuando decidimos convivir con otro animal debemos tener en cuenta sus necesidades  y los gastos que implicaría y aunque, hay que reconocer, es un esfuerzo y compromiso con el nuevo miembro, los beneficios que nos aporta compensan todo lo demás.

Siempre se ha oído hablar de lo bueno que es convivir con un perro pero los últimos años son numerosos los estudios que lo confirman. ¡Y es que un perro nos da salud!

Dicen los expertos que un perro tiene gran influencia a nivel físico y emocional. Son animales que derrochan alegría y la contagian. Ayudan a que se liberen endorfinas, que son las llamadas hormonas de la felicidad, y por eso son considerados una buena “medicina” para problemas de ansiedad, estrés y depresión.


Siempre hay que valorar la situación de cada persona y qué tipo de perro es el apropiado  pero, en general, tener a estos animales cerca ayuda a reducir los síntomas de depresión, más cuando la persona que la padece vive sola. Les ayuda a establecer una rutina y salir a la calle diariamente, interactuando y socializando con otras personas. Y al mismo tiempo, ayudan mitigar problemas como el insomnio, las pesadillas e incluso con el mal humor!

En los niños, tener un perro cerca, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, reduciendo las posibilidades de desarrollar alérgias, y a madurar por la responsabilidad que supone.

    

En personas más sedentarias les ayuda a  tener una vida más activa y por lo tanto más saludable! Contribuye a mejorar los niveles de colesterol e hipertensión, reduce el riesgo a sufrir enfermedades cardíacas y alargan la vida.

Los últimos estudios también  afirman que pueden ser de gran ayuda en personas diabéticas, ya que detectan la subida de glucosa en sangre incluso antes de padecer síntomas, y  podrían ser capaces de detectar,  incluso, determinados tipos de tumores a través del olfato.

Además, ayuda a reforzar el autoestima y la confianza en uno mismo, y es que tener un perro es tener a alguien que sabes que no te va a fallar nunca.