PLANES GERIÁTRICOS

El perro, se estima que se hace mayor cuando alcanza la edad de 8 años, en razas grandes; 10 años, en razas medianas y 11, en razas pequeñas. Muchas de las alteraciones que se producen en el organismo debido al aumento de edad, comienzan de una manera silenciosa, significa que no dan signos de los que el dueño se pueda percatar y no es hasta cuando dichos problemas están avanzados que nuestro perro empieza a dar signos de ello.

Enfermedades como fallo cardíaco, alteraciones renales, problemas articulares, en cavidad bucal, etc, pueden estar haciendo acto de presencia y en esos casos es mejor adelantarse mediante la prevención que intentar solventar los problemas cuando los procesos ya están muy avanzados.

 

 

El gato,  se hace geriátrico estimando la edad de 8 a 9 años. A partir de entonces, pueden comenzar a desarrollarse cambios en su organismo que desarrollen enfermedades principalmente en su sistema renal, cardiovascular y tiroideo.

Al principio es muy difícil darse cuenta de que algo le está pasando a nuestro gato porque no vemos nada raro en su comportamiento, pero de manera silenciosa su organismo está empezando a cambiar, y un día nos damos cuenta de que come como siempre pero está más delgado, o come más de lo normal y aún así pierde peso, o su comportamiento cambia pasando a estar más arisco o aislado. Vemos que vomita de vez en cuando, aumentando la frecuencia, o sus heces pasan a ser más blandas. A veces empiezan bebiendo progresivamente más agua de la normal y orinan más…. Todos estos signos debemos de tratar que no lleguen y eso se consigue con la prevención. En caso de que ya hayas observado que algo de esto está ocurriendo o algo ha cambiado saliéndose de la normalidad, hay que llevar al gato al veterinario. La detección de enfermedades con tiempo alargan su vida y por su puesto su calidad.

 

Para dicha prevención, se realizan pruebas complementarias a un examen físico completo, tan importante como: analítica sanguínea completa, analítica de orina completa, análisis de heces, radiografías de tórax, abdomen y extremidades, electrocardiograma y toma de tensión.

 

Cada paciente es único y por ello todas las pruebas se personalizan para cada individuo, por ello, en caso de alteraciones detectadas, aconsejaremos los mejores tratamientos.